sábado, 20 de febrero de 2010

The last passenger IV


Era de noche aun, probablemente las 4 de la madrugada mas o menos… cuando un tremendo estruendo me despertó de mi sueño… La nave aun estaba gobernada por la oscuridad. Y no se podía distinguir nada, solo se apreciaba el sonido de un gran alboroto proveniente de algún camarote cercano. Tenia miedo en todo el cuerpo, casi no me podía mover del susto que tenia encima.

El ruido duro unos minutos, y de repente desapareció. No sabia que podía hacer, porque estaba oscuro. Y por lo tanto, no se podía ver nada. Así que intente retomar el sueño de nuevo. Pero la inquietud de saber que era ese ruido no me dejaba dormir… Me levante, y fui hacia la puerta, con las manos por delante, para no darme ningún golpe. Y preguntando:

-¿Ahí alguien ahí?.- Una y otra vez…

Pero mi sorpresa fue tal, que de repente escuche una respuesta. La voz del hombre del walkie-talkie.

Al darse cuenta de que no estaba solo en ese momento, me conto que estaba atrapado debajo de unas cajas que se le habían caído encima y que le dolía mucho una pierna, que probablemente se hubiera roto la rodilla… Yo intente ayudarle, quitando las cajas que encontraba a mi paso, pero los gritos de dolor al mover las cajas me asustaban, así que lo deje. También me lo aconsejo el, bueno… Mas bien me rogo que no hiciera mas, que mejor era esperar a que hubiera luz, para saber la gravedad del asunto y no hacer algo que empeorara la situación de el. Yo lo entendí claro esta. Así que me limite a sentarme cerca de donde estaba el a hablar con el.

Estuvimos hablando de quien éramos…, de que raro que no nos hubiéramos visto en el barco en todo este tiempo, y de un montón de cosas mas. Sobre todo, me conto que tenia una versión de los hechos, porque el si sabe que paso… pero al decirle que me lo contara se quedaba callado, como si lo sucedido le hubiera dejado una huella, un trauma… Desde ese momento, dejo de hablar… Imagine, que por el cansancio se quedaría dormido.

Horas después se podía ver algo, el sol aun no había salido, pero ya su luz iluminaba un poco. Y se podía ver lo que tenia en frente, pero no lo suficiente para empezar a mover cajas… Pocos minutos después, las luces del barco se encendieron otra vez, pero no podía ver al chico por ningún lado. Le hablaba para poder encontrarlo entre la cantidad de cajas que habían desperdigadas por el camarote…

Minutos después, pude ver ropa manchada con grasa, seguramente seria algún mecánico… Seguí quitando cajas, pero me di un enorme susto, parecía una pesadilla… una calavera emergía entre las ropas roídas por las ratas que se habían comido el cuerpo…

Salí corriendo sin mirar atrás, llorando y gritando sin parar. Era una puta pesadilla…

No sabia exactamente hacia donde iba… corría y corría sin parar, hasta que encontré un camarote y me metí dentro, pero al dar un portazo con la puerta salieron dos cuerpos del armario del camarote… 2 cadáveres de dos niñas pequeñas con sus vestidos que veía como se caían encima mía.

Tenia delante mía el cráneo de una de ellas… Frente a mi veía las cuencas vacías de sus ojos… Todavía tenia cabellos rubios… colgando de la cabeza… Era una visión espantosa, me levante de un brinco quitándomela de encima, y abrí la puerta a duras penas, cerrándola a mi paso… Caí al suelo… llevándome las manos a la cara y llorando sin parar.

Pero por un momento, pude recordar al subir al barco, a dos niñas que iban vestidas con el mismo vestido, corriendo por la pasarela al embarcar en el barco.

Al rato de estar allí tirada, delante de la puerta de aquella habitación. Me levante, y fui hacia donde tenia mis cosas, a mi rincón… para poder descansar, y pensar. Para poder reflexionar de lo que me había pasado hacia unos segundos…


martes, 16 de febrero de 2010

The last passenger III


Pues allí estaba yo al día siguiente, en la cocina a las 8 a.m, pero el no estaba. No apareció, me quede casi todo el día esperando. A ver si aparecía, pero no. No aparecía. Y la radio tampoco daba signos de vida alguna. No se escuchaba nada. Y si, estaba encendida. Se como funciona una radio.
Me lleve una gran desilusión, porque pensaba que por fin iba a encontrar a alguien. No me gusta verme sola, si vale. Al haber pasado tanto tiempo seria normal que me acostumbre a estar sola. Pero es que es algo imposible. Necesitas la presencia de alguien, de quien sea. Desde un animal de compañía, hasta la persona que mas le importa a uno.
Pues mas fue que cuando empezaba a atardecer… estando yo apoyada en una barandilla mirando el sol ponerse al horizonte, sonó mi walkye talkye en la mochila, corrí a cogerlo para oír lo que decía. Pero habían muchas interferencias y se escuchaba bastante mal. Empecé a moverme por el barco suponiendo, que fuera por culpa de la señal, a lo mejor estaba a la otra punta del barco o estaba muy abajo. Poco a poco, iba entendiendo mejor lo que decía. Se le escuchaba hablar en un tono bastante desagradable, estaba como asfixiado. Hasta que finalmente entendía perfectamente lo que decía. Pare en seco, y me puse a escuchar atentamente sus palabras. Era un mensaje de auxilio, al parecer se había quedado atrapado en una de las cubiertas inferiores, una puerta se cerro tras el haciendo que este se quedara atrapado dentro de una habitación.
En cuanto lo escuche entero. Empecé a correr hacia el interior del barco, iba lo mas rápido que podía hacia la punta de abajo. Baje las escaleras como alma que lleva el diablo sin mirar atrás ni un segundo, y cuando mas abajo estaba, mas largo me parecía el camino. Busque y busque sin parar, el barco era enorme. Era una tarea imposible encontrarle allí abajo. Gritaba, llamándole para que me contestara. Pero no se escuchaba, la radio ya no sonaba. Y de repente…
Se fue la luz, el sistema automatico que puso el chico se activo, dejando el barco a la deriva y el buque sin electricidad. En off. Me entro el pánico, estaba en el nivel mas bajo del barco y estaba muy oscuro. La noche estaba muy entrada, se dislumbraba algun que otro rayo de luz proveniente de la luna por algun que otro ojo de buey.

Me encontraba perdida... no tenia ni idea de donde estaba.
Asi, que decidi quedarme en un sitio y esperar a que se hiciera de dia... Pude encontrar, un rincon donde estaba iluminado por la luna..., era como un cuarto de descanso. Y me sente en un sofa que estaba en el centro de la sala... pudiendo ver la entrada del cuarto.. que estaba iluminado directamente por la luna...

A veces pienso, cuando cierro los ojos... Que todo esto, es una gran pesadilla y voy a despertar pronto.