
El mismo olor cada día, el mismo balanceo de siempre. Todo sigue igual y nada cambia.
Me he vuelto a despertar en esta cubierta de suelo verde y paredes blancas...
En esta cubierta tan desolada.
Me presentare, me llamo Ajinoam y llevo 3 semanas metida en este barco.
Todo comenzó con el sueño de viajar a lo desconocido, de evadirme de mi vida actual, de desaparecer al menos un instante. Embarque en Gran Canaria, de madrugada.
Recuerdo que hacia un frió espantoso y el mar estaba picado debido a una tormenta cercana a la isla. El barco zarpo con un retraso de una media hora debido a que faltaban camiones por llegar para embarcar. Al parecer es que había trafico.
Cuando el barco zarpo, no vi la imagen conmovedora del puerto alejándose, mas bien no vi nada. Pues una niebla procedente del océano embistió la isla como si con rabia lo hiciera.
Todos los que estábamos en la cubierta observando el puerto alejarse nos metimos dentro del barco a protegernos del frió que traía la niebla.
Al estar dentro se hacia raro mirar por los cristales, parecía que estábamos en la nada. Todo era blanco, no se veía ni la varandilla que estaba a escasos 2 metros de la ventana. Todo el mundo se quedo dentro observando las ventanas con gran asombro, como si fuera la primera vez que veían algo así. Yo también me incluyo entre ellos.
Pues pasamos dos días dentro del barco, nadie salio afuera. Y nos pusieron películas... y mas películas, y siempre la misma melodía musical por los pasillos. Empezaba a ser un poco claustrofobico el lugar. Me conocía el barco como la palma de mi mano, me recorría planta tras plantadejando mi equipaje en mi sitio.
Al decir sitio, me estoy refiriendo a un hueco que hice para poder estar un poco a mis anchas, porque decidí no incluir camarote con el pasaje porque era mas caro, ya podía haber pensado otra cosa...
Así, los días pasaban y pasaban. Hasta el 5º día, que me atreví a salir ya harta de conocerme el interior del barco al dedillo.
Al abrir la puerta, una densa niebla entraba por los huecos de la puerta entre abierta.
Una niebla tan densa que era capaz de cortarla con un cuchillo...
Salí a la cubierta, y apenas veía lo que había a unos escasos centímetros, iba pegada a la pared. Almenos fuera podia evadirme de la rutina de los pasillos, y poder respirar un poco de aire. Aunque el aire fuera húmedo, frío y te calara hasta los huesos.
Y así, a cada hora que pasaba recorría mas sitio de la cubierta, e incluso encontre una sala que solo se podía entrar desde la cubierta. Una especie de gran salón multiusos que puede que se use para entretenimiento de los viajeros, pero con esta niebla que hace que la gente no salga del interior ha hecho que se quede vació y sin vida. Estuve buscando, hasta que encontré unas palancas, que daban la luz al salón. Todo se ilumino como si fuera un gran teatro. Pero una luz cegadora no me dejaba ver. Eso es lo ultimo que recuerdo antes de despertarme, tras desmayarme. Una luz cegadora y muy fuerte.
Al despertarme, pude observar alrededor y..., estaba igual que siempre. Excepto por un pequeño detalle. No había niebla, por fin había desaparecido. Salí corriendo, preocupada por mis cosas. No sabia cuanto tiempo había quedado insconciente. Así que pensé que algún listo podría haber cogido algo viendo la ausencia del dueño. Corría por la cubierta ahora limpia de niebla,podía ver el barco perfectamente. Sentía que faltaba algo, pero seguí caminando.
Abrí la pesada escotilla y entre en el interior del barco.
Lo que allí vi me dejo con la boca abierta. ¿Que vi?, no, esa no es la pregunta correcta.
¿Que es lo que no vi?
No había nadie, la gente se había pulverizado, pero calma... Esto solo es una sección del barco se habrán ido a dar un paseo.
Aun teniendo mi preocupación por la situación del barco. Llegue a mi equipaje, estaba perfecto no faltaba nada. Es mas... Todo el equipaje de todos los viajeros estaba intacto. Pero la gente no estaba. No sabia donde se habían metido. ¡Pero es que no había nadie!
Ni tripulación, ni niños, ni viajeros, ni animales. Nada.. Y encima no había comunicaciones ni cobertura para el móvil. ¡Genial!
Me pase 3 días buscando a la gente desaparecida. Pero no la encontraba por ningún lado, ni un rastro. Nada, ningún indicio de lo que allí pudiera haber pasado.
Me recorrí las bodegas de carga, los garajes donde estaban metidos los coches y camiones... Incluso podía meterme por las zonas restringidas solo para el personal, como el puente de mando. Y todo igual, el barco seguía navegando como si nunca hubiera pasado nada.
Y así pasa, que es que llevo 3 dichosas semanas metido en este barco, y poco a poco me estoy volviendo loca. ¿Donde se ha metido la gente? ¿Estoy muerta?
Pero pese a la situación, todo sigue igual. El barco sigue su camino. Los motores no paran, e incluso noto algunas veces como si el barco cambiara la dirección. Alomejor estoy loca ya.
Informacion del autor: Este es la 1º parte de un relato que he creado. La 2º parte la subire en breve, y como no. Quien este interesado hacedmelo saber y le avisare con puntualidad de algun nuevo relato, articulo, poema o cualquier tipo de texto que suba al blog.
Gracias por leer un par de letras.